Día de la Pizza Bitcoin · 10.000 BTC · bloque 57043 · cuatro días sin comprador
Dos pizzas, diez mil monedas y cuatro días sin que nadie quisiera el trato. El pago sigue en el registro público, así que este artículo lo lee en lugar de repetir la anécdota.
| Pregunta | Respuesta corta |
|---|---|
| ¿Qué es el Día de la Pizza Bitcoin? | El día de mayo de 2010 en que alguien pagó diez mil bitcoins por dos pizzas. Se recuerda cada año porque fue la primera vez que la moneda se cambió por algo cotidiano. |
| ¿Por qué se sigue contando? | Porque el pago sigue en el registro público. Cualquiera puede abrirlo y leerlo dieciséis años después, sin pedirle permiso a nadie. |
| ¿Tiró una fortuna a la basura? | Eso se dice con el diario del lunes. Cuando publicó la oferta nadie la aceptó durante cuatro días, y él preguntó si estaba ofreciendo poco. |
| ¿Valían 41 dólares entonces? | Ese número sale de una respuesta en el mismo hilo, no de una cotización oficial. Abajo mostramos de dónde salió. |
| ¿Puedo ver la transacción? | Sí. Está en el bloque 57.043 y el enlace está en este artículo. |
| ¿La dirección sigue activa? | Sigue recibiendo dinero, y las fechas se concentran en un día del año. |
| ¿Hace falta tener cripto para verlo? | No. El registro es público y leerlo no cuesta nada. |
1. Cuatro días sin que nadie quisiera diez mil bitcoins
2. De dónde sale en realidad la cifra de 41 dólares
3. Cómo se ve el pago dentro del registro
4. Diez minutos en la dirección
5. Cuánto es eso en pesos al precio que revisé
6. La dirección sigue recibiendo dinero
7. Cómo separé los homenajes del polvo
8. Lo que suele contarse mal de esta historia
9. Con qué te quedas de todo esto
Cada 22 de mayo se recuerda el día en que alguien pagó diez mil bitcoins por dos pizzas. Casi siempre se cuenta como el chiste de la comida más cara del mundo.
El pago sigue en el registro y cualquiera puede abrirlo. Así que en vez de repetir la historia fui a leerla: el hilo original en un archivo web, y la transacción misma, consultada dos veces el mismo día.
Me sorprendieron dos cosas. Nadie aceptó la oferta durante cuatro días y el hombre que la hizo empezó a preocuparse de estar ofreciendo poco. Y la dirección que recibió las monedas no está muerta: la gente le sigue mandando dinero, y lo hace en el aniversario.

1. Cuatro días sin que nadie quisiera diez mil bitcoins
El 18 de mayo de 2010, un hombre de Jacksonville, Florida, publicó una oferta en un foro pequeño donde unos cientos de personas discutían sobre una moneda recién inventada. Quería pizza. Tenía monedas.
Pago 10.000 bitcoins por un par de pizzas. Dos grandes, así me sobra para el día siguiente.
Se extiende hablando de ingredientes. Cebolla, pimiento, salchicha, champiñones, nada con pescado encima. Lo que quería, explicó, era que le trajeran comida sin tener que ocuparse él.
Alguien le preguntó en qué país vivía. Contestó con su ciudad y su código postal, lo cual dice bastante sobre el tamaño de esa sala.
Y después, nada
Pasaron cuatro días. Nadie le llevó una pizza.
Un lector europeo se ofreció, pero no lograba entender cómo pagarle a una pizzería estadounidense desde el otro lado del Atlántico. Él respondió con paciencia que muchos locales ya tomaban pedidos por internet. Otro dejó una broma de una línea. Esa fue toda la respuesta.
Hoy suena raro, pero en ese momento era lo normal. Ningún comercio aceptaba la moneda y los sitios para cambiarla apenas empezaban a existir. Usarla significaba encontrar a una persona en un foro y confiar en ella.
El 21 de mayo volvió a su propio hilo y escribió una frase que hoy se lee de otra manera:
¿Entonces nadie quiere comprarme una pizza? ¿La cantidad de bitcoins que ofrezco es demasiado baja?
Vale la pena releerla. Le preocupaba que diez mil bitcoins no alcanzaran para interesar a nadie en pedirle la cena. Al precio que veía en mi pantalla mientras escribía esto, esa oferta valía alrededor de 13,1 mil millones de pesos mexicanos, y estuvo cuatro días sin que nadie la levantara.
Por qué lo estaba haciendo
Dos horas más tarde explicó su motivo, y esta es la parte que suele desaparecer de los resúmenes:
Me parecería interesante poder decir que pagué una pizza con bitcoins.
No intentaba ganar dinero ni perderlo. Quería poder decir la frase. ¿Esto compra una cena o no? Eso es un experimento, y la única forma de correrlo era hacerlo de verdad, con alguien del otro lado dispuesto a seguirle el juego.
22 de mayo
Al día siguiente publicó otra vez. Había cambiado las monedas por pizza, había fotos, y agradeció por su nombre de usuario a quien lo organizó.
Quiero avisar que cambié con éxito 10.000 bitcoins por pizza.
Uno de los desarrolladores le respondió que era un hito. El hilo siguió con otros temas.
El pago entró en el registro a las 2010-05-22 18:16:31 UTC, en el bloque 57.043. Desde entonces se apilaron 910.360 bloques encima. Ahí sigue, y esa es la parte que podemos revisar en lugar de repetir.
2. De dónde sale en realidad la cifra de 41 dólares
Casi todas las versiones de esta historia traen una cifra en dólares de 2010. Suele ser 41, a veces 30, a veces 25. Quise saber de dónde salía, así que leí el hilo original en vez de leer otros artículos sobre el hilo.
Sale de una respuesta. Horas después de publicada la oferta, otro usuario le contestó. Diez mil era bastante, escribió, y podía venderlos en un sitio de intercambio por 41 dólares ahora mismo. Le deseó suerte con su pizza gratis.
Ese es el origen completo del número famoso. El cálculo rápido de una persona, escrito cuatro días antes de que llegara ninguna pizza, desde una cuenta con diez mensajes. Termina con una pequeña burla sobre la comida gratis.
Lo que el hilo no tiene
Busqué cifras de dinero en todo el tramo de mayo de 2010. Hay exactamente una cantidad en dólares, la de arriba. El hombre de la oferta nunca menciona dólares. Nadie negocia una cotización. La expresión precio de mercado no aparece.
También busqué la cotización misma. En 2010 existía un servicio llevado a mano que publicaba un precio para la moneda, y sus páginas viejas están guardadas en un archivo web. Las abrí. El texto explicativo está, las instrucciones para operar con el dueño están, pero la tabla de precios no sobrevivió en la copia que pude leer.
Eso deja a este artículo en una posición incómoda y honesta. No voy a decirte cuánto valían diez mil bitcoins en mayo de 2010, porque no pude leer una fuente original que lo diga. Sí puedo decirte lo que dice el hilo, que un lector calculó 41 dólares y nadie lo contradijo.
Por qué importa la diferencia
Esta historia se repite miles de veces al año y cada versión copia a la anterior. Los números se endurecen mientras viajan. Una estimación en una respuesta de foro se convierte en el precio de mercado de la época, y con suficientes repeticiones pasa a ser algo que todo el mundo sabe.
El registro de la cadena no funciona así. Lo que quedó escrito en un bloque es lo que quedó escrito, y puedes comprobarlo tú a cualquier hora sin pedir acceso. Ahí se parten en dos las mitades de este artículo. De aquí en adelante va lo que sí pude verificar.
3. Cómo se ve el pago dentro del registro
Todo lo que sigue lo leí directamente de la cadena, con un servicio público que permite consultarla sin cuenta. Lo leí dos veces el mismo día para confirmar que los valores se repetían. La transacción está acá si quieres abrirla mientras lees.
Primero, dos palabras
Cada transacción tiene un identificador propio, una cadena larga de letras y números que funciona como su matrícula. Si la pegas en un explorador de bloques, verás la misma pantalla desde cualquier país.
Un bloque es un paquete de transacciones. Se arma uno nuevo cada diez minutos aproximadamente y, una vez cerrado, su contenido ya no cambia. El 57.043 es de los primeros.
Salió una sola pieza redonda
El pago tiene una única salida: exactamente 10.000 monedas, a una dirección. Sin vuelto, sin segundo destinatario, sin partirse. Un número redondo saliendo de una billetera de una sola vez.
Entraron 131 pedazos
El lado interesante es la entrada. El pago se armó juntando 131 pedazos sueltos, y todos salieron de la misma dirección.
Acá las monedas no son un saldo en una cuenta. Una billetera guarda un montón de trozos separados, cada uno sobrante de algún pago anterior, y para enviar una cantidad hay que juntar trozos suficientes. Se parece más a pagar con los billetes que tienes en el bolsillo que a una transferencia bancaria: el trozo que entregas se gasta entero.
Por eso la forma del lado de entrada muestra qué había en ese bolsillo. El pedazo más grande era de 3.753,88 monedas. Después vienen varios trozos grandes y redondos. Y al final 111 pedacitos de 0,01 monedas cada uno, que sumados dan 1,11 monedas.
Esos ciento once pedacitos son el detalle que me quedó dando vueltas. Alguien rebuscó en los rincones de una billetera para llegar a un número redondo. Lo que sea que fue esto, descuidado no fue.
La comisión de la que nadie habla
Si sumas las entradas te da 10.000,99 monedas. La salida es 10.000. La diferencia, 0,99 monedas, quedó sobre la mesa para quien minara el bloque.
Así funcionan las comisiones en este sistema: no hay una casilla donde escribirlas. Todo lo que metes y no envías es la comisión, y en 2010 el programa era descuidado con las sobras porque no valían nada. Al precio del momento en que escribo, esa sobra son 1.299.311 pesos mexicanos.
Conviene saber otra cosa: la comisión casi no depende del monto enviado. Se cobra por el espacio que ocupa la transacción dentro del bloque. Esta pesaba 23.620 bytes, bastante, porque describir 131 entradas ocupa lugar. Mandar una fortuna en una pieza limpia puede costar menos que mandar monedas sueltas juntadas de cien pedazos. Sigue siendo así hoy y es la razón de que las comisiones de red se comporten como se comportan.
Todo junto, escrito
| Campo | Lo que dice el registro |
|---|---|
| Bloque | 57.043 |
| Hora anotada en el bloque | 2010-05-22 18:16:31 UTC |
| Entradas | 131 pedazos, todos de una dirección |
| Pedazo más grande | 3.753,88 monedas |
| Pedazos más chicos | 111 de 0,01 monedas, 1,11 en total |
| Total que entra | 10.000,99 monedas |
| Salida | 10.000 monedas a una dirección |
| Comisión | 0,99 monedas |
| Tamaño | 23.620 bytes |
4. Diez minutos en la dirección
Acá está lo que me cambió la manera de ver esta historia.
Las diez mil monedas llegaron a esa dirección y se fueron. No semanas después. En el bloque siguiente, unos 9,6 minutos más tarde.
Salieron en dos pedazos, 5.777 y 4.223 monedas. Uno de ellos fue a una dirección que venía recibiendo monedas dos días antes y que esa misma noche se vació por completo. Fuera lo que fuera que se estaba arreglando, se arreglaba rápido.
Qué muestra esto y qué no
No muestra quién era nadie. Una dirección no es una persona. El registro enseña que unas monedas se movieron entre direcciones y nada más. Quien lea intenciones ahí adentro está agregando algo que en los datos no está.
El tiempo igual dice algo. Nadie trató estas monedas como un trofeo. Llegaron, se partieron en piezas utilizables en menos de diez minutos y siguieron circulando. El punto del experimento era que se comportaran como un pago, y se comportaron exactamente así.
La billetera que pagó
La dirección que financió el pago pone todo en escala. A lo largo de su vida recibió 81.432 monedas en 3.355 transacciones, y hoy le queda polvo.
Así que esto no era el ahorro de toda una vida guardado con cuidado. Era una billetera en uso intenso, en una época en que a nadie le parecía valioso lo que tenía adentro. Su dueño aun así tuvo que juntar 131 pedazos para llegar al número redondo que había prometido.
Binance
Bybit

5. Cuánto es eso en pesos al precio que revisé
Esta es la única sección del artículo con fecha de vencimiento. Todo lo demás está fijo en el registro y se leerá igual dentro de diez años. Los números de abajo eran ciertos en el momento en que los revisé y ya están un poco desactualizados.
Los precios se tomaron de 4 fuentes públicas a la vez, el 2026-09-17 11:38 UTC. El registro de la cadena se consultó dos veces el mismo día para comprobar que los valores se repetían.
| Qué | En monedas | En pesos mexicanos | En pesos argentinos |
|---|---|---|---|
| El pago | 10.000 | 13,1 mil millones | 1,2 billones |
| La comisión que quedó | 0,99 | 1.299.311 | 120.666.193 |
| Una moneda entera | 1 | 1.312.435 | 121.885.044 |
Los precios locales salen de los libros públicos de dos mercados que cotizan en esas monedas. El precio en dólares lo tomé de 4 fuentes a la vez y las cuatro discrepaban entre sí un 0,096 por ciento. No existe un precio oficial único para este activo, y eso solo ya da para otro artículo.
Un detalle para quien mira desde Argentina o México
Al convertir vas a notar que el precio local casi nunca coincide con el precio en dólares pasado por el tipo de cambio publicado. Suele quedar por encima. A ese sobreprecio se le dice prima.
La prima no está en la cripto. Está en lo que cuesta comprar dólares con la moneda local. Medimos por separado cuánto cuesta en esos mercados una moneda atada al dólar y el sobreprecio dio casi idéntico. Argentina marcó la diferencia más grande de los ocho mercados que revisamos.
Por qué no hago la cuenta del hubiera
Puedes hacerla tú. Es una multiplicación y acabo de darte los dos números.
Lo que esa cuenta esconde es que las monedas llegaron a valer algo más tarde porque antes pasaron cosas como esta. En mayo de 2010 no había precio digno de ese nombre porque no había nada que comprar. Una moneda que no compra la cena es una planilla de cálculo. Alguien tenía que ir primero, e ir primero significaba entregar una cantidad que parece absurda una vez que la cosa tiene precio.
Los cuatro días de silencio miden eso mejor que cualquier gráfico de la época. Diez mil monedas no conseguían que llegara una pizza. Eso valía el activo en la práctica, y ningún cuadro lo dice tan claro como un hombre preguntándole al foro si debería ofrecer más.
6. La dirección sigue recibiendo dinero
Daba por hecho que la dirección que recibió las monedas sería un callejón sin salida. No lo es.
Recibió dinero 15 veces distintas desde aquel día de 2010. Poco dinero: 0.00379983 monedas en total. Pero sigue llegando, repartido en 7 años diferentes, y el calendario es la parte interesante.
| Fecha | Monedas | Satoshis | Cayó un 22 de mayo | Pagó a muchas direcciones a la vez |
|---|---|---|---|---|
| 2015-04-19 | 0.0001 | 10.000 | ||
| 2017-07-04 | 0.001 | 100.000 | ||
| 2018-10-23 | 0.00001111 | 1.111 | ||
| 2020-02-04 | 0.00141482 | 141.482 | ||
| 2023-01-24 | 0.00001 | 1.000 | sí | |
| 2023-05-22 | 0.00000546 | 546 | sí | |
| 2024-05-22 | 0.00000546 | 546 | sí | |
| 2024-05-25 | 0.00000546 | 546 | ||
| 2024-05-25 | 0.00000546 | 546 | ||
| 2024-07-07 | 0.00000546 | 546 | sí | |
| 2024-10-07 | 0.0000101 | 1.010 | ||
| 2024-12-13 | 0.00000546 | 546 | sí | |
| 2026-03-31 | 0.00000571 | 571 | sí | |
| 2026-05-22 | 0.00055097 | 55.097 | sí | |
| 2026-05-22 | 0.00066436 | 66.436 | sí |
4 de esas llegadas cayeron un 22 de mayo, el aniversario del pago. Dos entraron con una hora de diferencia el mismo aniversario, y son los dos regalos más grandes de la lista.
La costumbre del aniversario es reciente
Si lees la tabla por año, algo salta. Las llegadas de 2015, 2017, 2018 y 2020 caen en fechas dispersas: abril, julio, octubre, febrero. Ya entonces había gente que conocía la dirección y le mandaba algo, pero nadie estaba mirando el calendario.
Las llegadas del 22 de mayo empiezan en 2023 y desde ahí aparecen cada año en esa fecha. Mandar a esta dirección es una costumbre vieja; hacerlo en el aniversario es bastante nueva. Nadie lo anunció. Las fechas se juntaron solas.
546
Mira la columna de satoshis. 6 de esos pagos son de exactamente 546 satoshis.
Un satoshi es la unidad más pequeña que el sistema sabe escribir: la cienmillonésima parte de una moneda. 546 de ellos no es una cifra que alguien elija por casualidad. Es el piso por debajo del cual la red considera que una salida es polvo y se niega a transmitirla. Seis personas distintas mandaron la cantidad más chica que es físicamente posible mandar.
Nadie está enriqueciendo a nadie. Están firmando un libro de visitas. Alguien averiguó cuál es el gesto más pequeño que la red permite y lo hizo, en la dirección donde aterrizó la primera compra de verdad.
A mí eso me resulta más interesante que cualquier cuenta de precios. No hay ninguna placa conmemorativa en ningún lado. La dirección es la placa, y cualquier persona del mundo puede agregarle su nombre.
7. Cómo separé los homenajes del polvo
Tengo que ser honesto sobre una cosa de esa tabla, porque sería fácil dejar la historia más linda de lo que la evidencia aguanta.
No todo lo que llega a esa dirección es un homenaje. Hay quienes mandan cantidades mínimas a direcciones conocidas en bloque, cientos a la vez, por motivos que no tienen nada que ver con el sentimiento. Es una molestia conocida en esta red. Si contara esos envíos como peregrinos estaría inflando mi propia historia.
La línea que tracé
Los separé con una regla que puedo enunciar sin vueltas: si una transacción pagó a diez o más direcciones al mismo tiempo, la traté como difusión y no como regalo.
Con esa regla, 4 de las 15 llegadas fueron difusiones. Dos de ellas pagaron a más de cien direcciones en una sola transacción, una a 201. Las 11 restantes parecen envíos hechos a propósito a esta dirección, y entre todas suman 0.0037732 monedas.
Dónde falla mi regla
Es una corazonada vestida de aritmética. Alguien con una intención sincera podría usar una billetera que agrupa pagos, y quien difunde polvo podría apuntar a una dirección por vez y pasar limpio por mi filtro. La cadena registra montos y direcciones. Nunca registra motivos.
Lo que sobrevive a la advertencia es el calendario. Una difusión automática no sabe qué día es. La concentración de llegadas el 22 de mayo no es algo que mi filtro pudiera fabricar, y es lo más sólido que hay en la tabla.
Si quieres comprobarlo
No hace falta cuenta ni tener nada del activo. Abres la transacción enlazada más arriba en un explorador de bloques y haces clic en la dirección que recibe. Ahí aparece, con fechas, todo lo que le fue llegando: esa pantalla es la tabla de este artículo.

8. Lo que suele contarse mal de esta historia
Cuatro cosas que tuve que desaprender mientras trabajaba en esto.
Valía 41 dólares en ese momento
Ya lo vimos: es el cálculo de un lector en una respuesta, no una cotización a la que alguien operó. Si un artículo te da ese número sin decir de dónde salió, quien lo escribió no abrió el hilo.
Eran pizzas de tal cadena
La marca aparece en el hilo, dicha por el propio comprador, pero en otro contexto. Estaba explicando que muchas pizzerías ya tomaban pedidos por internet y nombró una que usaban en su casa. Eso no es un recibo. No sé qué llegó a esa puerta y no voy a escribirlo como si lo supiera.
Las monedas salieron de la dirección que aparece en su firma
No. Él llevaba una dirección para donaciones en la firma de cada mensaje, y la comparé con la dirección que realmente financió el pago. Son direcciones distintas con historiales distintos. Es un error fácil de cometer, porque la de la firma es la que queda impresa dentro del texto citado y es la que la gente copia.
Las diez mil monedas siguen ahí
No siguen. Se fueron diez minutos después de llegar. Lo que hay hoy en esa dirección son los envíos pequeños que le fue mandando la gente, 0.00379983 monedas en total. Se comprueba en un minuto abriendo la dirección.
El peor negocio de la historia
Esta es la fórmula que menos me gusta, y no solo por antipática. Invierte el orden de los hechos. Las monedas no tenían un precio real que él dilapidó. Él fue a averiguar si podían llegar a tener precio, y le llevó cuatro días de no conseguir regalarlas. Llamar error al resultado exige conocer de antemano la respuesta a la pregunta que estaba haciendo.
9. Con qué te quedas de todo esto
Una historia es mala consejera para decidir qué hacer con tu dinero. Aun así, tres cosas de esta son prácticas y aparecen en la primera semana de cualquiera que empieza.
Vas a manejar satoshis aunque no te des cuenta
Una moneda son cien millones de satoshis. Muchas cantidades se expresan así, y el piso de 546 satoshis de este artículo es un límite con el que te puedes chocar al intentar mover un resto muy pequeño. Si un saldo mínimo se niega a moverse, casi siempre es por eso. No está roto y el soporte no puede levantarlo.
Las comisiones se cobran por tamaño, no por monto
Las 0,99 monedas que quedaron atrás en 2010 fueron un accidente de un programa que nadie se había puesto a afinar. El principio de abajo no cambió: pagas por el lugar que ocupa tu transacción en el bloque, así que un pago cosido con muchos pedacitos sale más caro que uno grande y limpio. Conviene leerlo con calma antes del primer retiro, y también explica por qué mover monedas entre exchanges cuesta lo que cuesta.
La dirección es toda la instrucción
Nada en este sistema sabe qué quisiste decir. El pago de 2010 fue adonde decía la dirección, en diez minutos, sin nadie a quien llamar. Sigue funcionando igual, y por eso equivocarse de dirección o de red es el error que conviene mirar dos veces.
Cómo leo yo esta historia ahora
Antes la archivaba entre los errores caros. Después de leer el hilo y el registro la archivo entre los experimentos, y eso me cambió la pregunta que le hago a cualquier moneda que me cruzo.
La pregunta no es cuánto vale. Es qué puede hacer, y quién aceptó últimamente que lo hiciera. En mayo de 2010 la respuesta honesta para bitcoin era casi nada, y un hombre demostró que podía hacer exactamente una cosa, una vez, con un desconocido, para cenar. Todo lo que vino después es una nota al pie de alguien dispuesto a quedar en ridículo durante cuatro días.
Si estás empezando, lo aburrido pesa más que la anécdota: cómo se compra de verdad, dónde vive una vez que es tuyo y cuándo vale la pena un aparato aparte.
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